domingo, 30 de noviembre de 2014
lunes, 24 de noviembre de 2014
EL SECRETO PARA LOGRAR AMOR Y FELICIDAD
EL SECRETO
PARA LOGRAR AMOR Y FELICIDAD
¿Cuál es el secreto para que logres el amor y la felicidad?
Si quieres felicidad, dale felicidad a otros; si quieres amor,
aprende a amar a los demás;
si quieres atención y aprecio, aprende a dar atención y
aprecio; si quieres abundancia material, ayuda a otros a tener abundancia.
De hecho, la manera más fácil de obtener lo que quieres es
ayudando a otros a obtener lo que quieren. Este principio opera para individuo,
corporaciones, sociedades y naciones.
Si quieres ser bendecido con todas las cosas buenas en la
vida, aprende a bendecir silenciosamente a todos con las cosas buenas en la
vida.
Hasta pensar en dar, pensar en bendecir, o una simple oración
tiene el poder de influir a los demás. El pensamiento tiene el poder de
transformación.
Cuando aprendes a dar aquello que buscas, activas y montas la
coreografía de la danza con movimientos exquisitos, energéticos y vitales que
constituyen el eterno palpitar de la vida.
La mejor manera de poner en operación la Ley del Dar y poner
todo el proceso en circulación es tomar la decisión de que en cualquier momento
que entres en contacto con otra persona le darás algo.
No tiene que ser algo material; puede ser una flor, un
cumplido o una oración, de hecho, las formas más poderosas de dar no son
materiales.
Los regalos de cuidados, atención, afecto, aprecio y amor son
algunos de los regalos más preciosos que puedes dar, y no cuestan nada.
Cuando conoces a alguien, puedes silenciosamente enviarle una
bendición, deseándole felicidad, alegría y dicha. Esta manera de dar
silenciosamente es muy poderosa.
Podrías decir "¿Cómo puedo darles a otros en este momento
cuando no tengo suficiente para mi"? Puedes llevar una flor. Puedes llevar
una tarjeta que diga algo sobre los sentimientos que tienes por esa persona a
la que estás visitando. Puedes llevarle un cumplido. Puedes llevarle una
oración.
Toma la decisión de dar a dondequiera que vayas, a quien sea
que visites o veas. Siempre y cuando estés dando, estarás recibiendo. Entre más
das, adquirirás más confianza en los efectos milagrosos de esta ley.
Al recibir más, tu habilidad de dar más también aumentará.
Deepak Chopra
LA FUERZA DEL AMOR
LA FUERZA DEL AMOR
El núcleo del amor es la fuerza, el
valor que mostramos para luchar por lo que amamos, la fortaleza para defender
lo que más apreciamos, enfrentar desafíos, superar barreras, derribar
obstáculos.
Cuando el amor es auténtico surge con
la fuerza de la audacia, el atrevimiento, la osadía que nos lanza a correr
riesgos para conquistar lo que amamos; es en esa entrega sin condiciones donde
surgen fortalezas donde antes no las había.
El amor nos da el valor de:
> - Luchar por nuestros sueños.
> - Dar la vida por los que llevamos en el corazón.
> - Modificar nuestra propia existencia.
> - Cambiar nuestro ser.
> - Rebasar el límite de nuestras potencialidades.
El amor nos da la fuerza:
> - Para respetar a los seres que amamos.
> - Para sonreír a pesar de las adversidades.
> - De la humildad para pedir perdón.
> - La grandeza de la comprensión.
> - La nobleza de perdonar.
El amor nos da el poder:
> - Para manifestar nuestras emociones.
> - Para alcanzar estrellas.
> - Para convertir nuestros sueños en realidades.
> - Entregar nuestra vida por un ideal.
El amor nos transforma en seres superiores, nos despierta nuestra capacidad de asombro, nos da la sensibilidad de la contemplación, nos impulsa a niveles infinitos, nos da la fuerza para recorrer nuestra vida con un espíritu invencible y nos impulsa a alcanzar lo imposible.
El amor es la fuerza que Dios deposita en el corazón de todos los seres humanos, a cada uno corresponde decidir vivir como un paladín o un cobarde, como un conquistador o un conformista, como un ser excelente o un mediocre, como un ser lleno de luz o quien permanece por siempre en la oscuridad, el amor hace nacer la fuerza para atrevernos a ser auténticos colaboradores en la grandeza de la creación.
Pregúntate: Si de verdad amas, ¿estás luchando con todas tus fuerzas para conquistar lo que deseas?
> - El valor para luchar por tus hijos.
> - Cuidar de tus padres.
> - Hacer feliz a tu pareja.
> - Conceder el perdón a tu enemigo.
> - Pedir humildemente perdón a quien ofendiste.
Pregúntate:
> ¿Tienes la fuerza para amarte a ti mismo, de convertirte en el ser que estás llamado a ser?
> ¿Te atreverías a hacer de tu vida una obra magistral digna de las manos que te crearon?
> ¿Tendrás el valor de ser un auténtico hijo de Dios?
> ¿Tienes la fuerza del amor?
El amor nos da el valor de:
> - Luchar por nuestros sueños.
> - Dar la vida por los que llevamos en el corazón.
> - Modificar nuestra propia existencia.
> - Cambiar nuestro ser.
> - Rebasar el límite de nuestras potencialidades.
El amor nos da la fuerza:
> - Para respetar a los seres que amamos.
> - Para sonreír a pesar de las adversidades.
> - De la humildad para pedir perdón.
> - La grandeza de la comprensión.
> - La nobleza de perdonar.
El amor nos da el poder:
> - Para manifestar nuestras emociones.
> - Para alcanzar estrellas.
> - Para convertir nuestros sueños en realidades.
> - Entregar nuestra vida por un ideal.
El amor nos transforma en seres superiores, nos despierta nuestra capacidad de asombro, nos da la sensibilidad de la contemplación, nos impulsa a niveles infinitos, nos da la fuerza para recorrer nuestra vida con un espíritu invencible y nos impulsa a alcanzar lo imposible.
El amor es la fuerza que Dios deposita en el corazón de todos los seres humanos, a cada uno corresponde decidir vivir como un paladín o un cobarde, como un conquistador o un conformista, como un ser excelente o un mediocre, como un ser lleno de luz o quien permanece por siempre en la oscuridad, el amor hace nacer la fuerza para atrevernos a ser auténticos colaboradores en la grandeza de la creación.
Pregúntate: Si de verdad amas, ¿estás luchando con todas tus fuerzas para conquistar lo que deseas?
> - El valor para luchar por tus hijos.
> - Cuidar de tus padres.
> - Hacer feliz a tu pareja.
> - Conceder el perdón a tu enemigo.
> - Pedir humildemente perdón a quien ofendiste.
Pregúntate:
> ¿Tienes la fuerza para amarte a ti mismo, de convertirte en el ser que estás llamado a ser?
> ¿Te atreverías a hacer de tu vida una obra magistral digna de las manos que te crearon?
> ¿Tendrás el valor de ser un auténtico hijo de Dios?
> ¿Tienes la fuerza del amor?
SIEMBRA
SIEMBRA
Siembra amor, y
recogerás unión,
siembra unión, y
recogerás paz,
siembra paz, y
recogerás armonía,
siembra armonía, y
recogerás ilusiones.
Siembra ilusiones, y
recogerás vida,
siembra vida, y
recogerás regalos,
siembra regalos, y
recogerás alegría,
siembra alegría y
recogerás fe.
Siembra fe, y
recogerás esperanza,
siembra esperanza, y
recogerás confianza,
siembra confianza, y
recogerás unidad,
siembra unidad, y
recogerás carácter.
Siembra carácter, y
recogerás hábitos,
siembra hábitos, y
recogerás destinos,
siembra destinos, y
recogerás felicidad,
siembra felicidad, y
recogerás éxito.
Y con ese éxito,
crecerá tu sueño,
con ese sueño,
crecerá tu realidad,
con esa realidad,
crecerá tu verdad,
y esa verdad, te
llevará a Dios.
AMAR SIN MIEDO
AMAR SIN MIEDO
Un peregrino llegó a la
aldea de Abu-Yazid.
Enséñame la manera más
rápida de llegar hasta Dios, le pidió.
Abu-Yazid respondió con
apenas cinco palabras...: Ámalo con todas tus fuerzas.
Eso ya lo hago.
Entonces necesitas ser
amado por los demás.
Por qué, preguntó el
peregrino...
Porque Dios mira el corazón
de todos los hombres.
Cuando visite el tuyo,
ciertamente verá tu amor por Él, y se alegrará.
Siembra ya, si en el
corazón de otras personas encuentra tu nombre escrito con cariño, ten por
seguro que pondrá mucha más atención en ti.
DÍ LO QUE SIENTES
DÍ LO QUE SIENTES
Siempre dí lo que sientes y haz lo que piensas...
·
Si supiera que hoy fuera la última vez
que te voy a ver dormir, te abrazaría fuertemente y rezaría al Señor para poder
ser el guardián de tu alma.
·
Si supiera que esta fuera la última vez
que te vea salir por la puerta, te daría un abrazo, un beso y te llamaría de
nuevo para darte más.
·
Si supiera que esta fuera la última vez
que voy a oír tu voz, grabaría cada una de tus palabras para poder oírlas una y
otra vez indefinidamente.
·
Si supiera que estos son los últimos
minutos que te veo diría te quiero y no asumiría, tontamente, que ya lo sabes.
Siempre hay un mañana y la vida nos da otra oportunidad para hacer
las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda, me
gustaría decirte cuánto te quiero y que nunca te olvidaré.
El mañana no le está asegurado a nadie, joven o viejo.
Hoy puede ser la última vez que veas a los que amas.
Por eso no esperes más, hazlo hoy, ya que si el mañana nunca
llega, seguramente lamentarás el día que no tomaste tiempo para un sonrisa, un
abrazo, un beso, y que estuviste muy ocupado para concederle a alguien un
último deseo.
Mantén a los que amas cerca de ti, diles al oído lo mucho que los
necesitas, quiérelos y trátalos bien, toma tiempo para decirles "lo
siento", "perdóname", "por favor", "gracias"
y todas las palabras de amor que conoces.
Nadie te recordará por tus pensamientos secretos.
Pide al Señor la fuerza y sabiduría para expresarlos.
domingo, 23 de noviembre de 2014
sábado, 22 de noviembre de 2014
ESTAR ENAMORADO
ESTAR ENAMORADO
Estar
enamorado, amigos, es encontrar el nombre de la vida.
Es dar al fin con la palabra que para hacer frente a la muerte se precisa.
Es recobrar la llave oculta que abre la cárcel en que el alma está cautiva.
Es levantarse de la tierra con una fuerza que reclama desde arriba.
Es respirar el ancho viento que por encima de la carne se respira.
Es contemplar desde la cumbre de la persona la razón de las heridas.
Es advertir en unos ojos una mirada verdadera que nos mira.
Es escuchar en una boca la propia voz profundamente repetida.
Es sorprender en unas manos ese calor de la perfecta compañía.
Es sospechar que, para siempre, la soledad de nuestra sombra está vencida.
Estar enamorado amigos, es descubrir dónde se juntan cuerpo y alma.
Es percibir en el desierto la cristalina voz de un río que nos llama.
Es ver el mar desde la torre donde ha quedado prisionera nuestra infancia.
Es apoyar los ojos tristes en un paisaje de cigüeñas y campanas.
Es ocupar un territorio donde conviven los perfumes y las armas.
Es dar la ley a cada rosa y al mismo tiempo recibirla de su espada.
Es confundir el sentimiento con una hoguera que del pecho se levanta.
Es gobernar la luz del fuego y al mismo tiempo ser esclavo de la llama.
Es entender la pensativa conversación del corazón y la distancia.
Es encontrar el derrotero que lleva al reino de la música sin tasa.
Estar enamorado, amigos, es adueñarse de las noches y los días.
Es olvidar entre los dedos emocionados la cabeza distraída.
Es recordar a Garcilaso cuando se siente la canción de una herrería.
Es ir leyendo lo que escriben en el espacio las primeras golondrinas.
Es ver la estrella de la tarde por la ventana de una casa campesina.
Es contemplar un tren que pasa por la montaña con las luces encendidas.
Es comprender perfectamente que no hay fronteras entre el sueño y la vigilia.
Es ignorar en qué consiste la diferencia entre la pena y la alegría.
Es escuchar a medianoche la vagabunda confesión de la llovizna.
Es divisar en las tinieblas del corazón una pequeña lucecita.
Estar enamorado, amigos, es padecer espacio y tiempo con dulzura.
Es despertarse una mañana con el secreto de las flores y las frutas.
Es libertarse de sí mismo y estar unido con las otras criaturas.
Es no saber si son ajenas o son propias las lejanas amarguras.
Es remontar hasta la fuente las aguas turbias del torrente de la angustia.
Es compartir la luz del mundo y al mismo tiempo compartir su noche oscura.
Es asombrarse y alegrarse de que la luna todavía sea luna.
Es comprobar en cuerpo y alma que la tarea de ser hombre es menos dura.
Es empezar a decir siempre, y en adelante no volver a decir nunca.
Y es, además, amigos míos, estar seguro de tener las manos puras.
Es dar al fin con la palabra que para hacer frente a la muerte se precisa.
Es recobrar la llave oculta que abre la cárcel en que el alma está cautiva.
Es levantarse de la tierra con una fuerza que reclama desde arriba.
Es respirar el ancho viento que por encima de la carne se respira.
Es contemplar desde la cumbre de la persona la razón de las heridas.
Es advertir en unos ojos una mirada verdadera que nos mira.
Es escuchar en una boca la propia voz profundamente repetida.
Es sorprender en unas manos ese calor de la perfecta compañía.
Es sospechar que, para siempre, la soledad de nuestra sombra está vencida.
Estar enamorado amigos, es descubrir dónde se juntan cuerpo y alma.
Es percibir en el desierto la cristalina voz de un río que nos llama.
Es ver el mar desde la torre donde ha quedado prisionera nuestra infancia.
Es apoyar los ojos tristes en un paisaje de cigüeñas y campanas.
Es ocupar un territorio donde conviven los perfumes y las armas.
Es dar la ley a cada rosa y al mismo tiempo recibirla de su espada.
Es confundir el sentimiento con una hoguera que del pecho se levanta.
Es gobernar la luz del fuego y al mismo tiempo ser esclavo de la llama.
Es entender la pensativa conversación del corazón y la distancia.
Es encontrar el derrotero que lleva al reino de la música sin tasa.
Estar enamorado, amigos, es adueñarse de las noches y los días.
Es olvidar entre los dedos emocionados la cabeza distraída.
Es recordar a Garcilaso cuando se siente la canción de una herrería.
Es ir leyendo lo que escriben en el espacio las primeras golondrinas.
Es ver la estrella de la tarde por la ventana de una casa campesina.
Es contemplar un tren que pasa por la montaña con las luces encendidas.
Es comprender perfectamente que no hay fronteras entre el sueño y la vigilia.
Es ignorar en qué consiste la diferencia entre la pena y la alegría.
Es escuchar a medianoche la vagabunda confesión de la llovizna.
Es divisar en las tinieblas del corazón una pequeña lucecita.
Estar enamorado, amigos, es padecer espacio y tiempo con dulzura.
Es despertarse una mañana con el secreto de las flores y las frutas.
Es libertarse de sí mismo y estar unido con las otras criaturas.
Es no saber si son ajenas o son propias las lejanas amarguras.
Es remontar hasta la fuente las aguas turbias del torrente de la angustia.
Es compartir la luz del mundo y al mismo tiempo compartir su noche oscura.
Es asombrarse y alegrarse de que la luna todavía sea luna.
Es comprobar en cuerpo y alma que la tarea de ser hombre es menos dura.
Es empezar a decir siempre, y en adelante no volver a decir nunca.
Y es, además, amigos míos, estar seguro de tener las manos puras.
LA PRIMERA LECCIÓN PARA OBTENER CARIÑO
LA PRIMERA LECCIÓN PARA
OBTENER CARIÑO
Preguntaron a una madre cuál era el secreto para obtener que sus
hijos fueran tan amados por los demás, y ella respondió:
"Mi primera lección es enseñarles a sonreír".
"Mi primera lección es enseñarles a sonreír".
Y resumía así los consejos que ella da a sus hijos:
Sonríe, sonríe, hasta que notes que tu continua seriedad o tu severidad habitual hayan desaparecido.
Sonríe, hasta que logres que el calor de tu rostro alegre, caliente tu corazón que tiende a ser frío.
Sonríe, sonríe, hasta que notes que tu continua seriedad o tu severidad habitual hayan desaparecido.
Sonríe, hasta que logres que el calor de tu rostro alegre, caliente tu corazón que tiende a ser frío.
Recuerda que tu sonrisa tiene un trabajo que hacer:
ganar amigos para ti, y almas para Dios. Puedes ser apóstol con sólo sonreír.
Sonríe a los rostros solitarios.
Sonríe a los rostros enfermos.
Sonríe a los rostros arrugados de los ancianos.
Sonríe a los rostros sucios de los pordioseros.
Deja que en tu familia todos gocen de la belleza y de la inspiración que provienen de tu rostro sonriente.
Cuenta, si tú quieres, el número de sonrisas que la tuya haya despertado en otros durante el día.
Ese número representa cuántas veces tú has fomentado la felicidad, la alegría, el ánimo y la confianza en otros corazones.
La influencia de la sonrisa se extenderá hasta donde tú ni siquiera alcanzas a sospechar.
Tu sonrisa te abre muchas puertas, allana las dificultades y hasta puede obtenerte excepcionales favores.
Puede ser un comienzo de conversión a la Fe.
Puede ganarte un sinnúmero de verdaderos amigos.
Y sonríe también a Dios: aceptando lo que él quiere que te suceda, porque ya sabes que todo redunda en bien de los que aman al Señor.
Sufrir con amor es delicioso, pero sonreír en el sufrimiento es el arte supremo del amor.
Sonreír en el sufrimiento es cubrir con pétalos vistosos y perfumados las espinas de la vida, para que los demás sólo vean lo que agrada, y Dios, que ve en lo profundo, anote lo que nos va a recompensar.
Y así obtendrás que en el último día, Cristo tu Juez, te sonría también satisfecho y te lleve a donde nunca vas a dejar de sonreír.
ganar amigos para ti, y almas para Dios. Puedes ser apóstol con sólo sonreír.
Sonríe a los rostros solitarios.
Sonríe a los rostros enfermos.
Sonríe a los rostros arrugados de los ancianos.
Sonríe a los rostros sucios de los pordioseros.
Deja que en tu familia todos gocen de la belleza y de la inspiración que provienen de tu rostro sonriente.
Cuenta, si tú quieres, el número de sonrisas que la tuya haya despertado en otros durante el día.
Ese número representa cuántas veces tú has fomentado la felicidad, la alegría, el ánimo y la confianza en otros corazones.
La influencia de la sonrisa se extenderá hasta donde tú ni siquiera alcanzas a sospechar.
Tu sonrisa te abre muchas puertas, allana las dificultades y hasta puede obtenerte excepcionales favores.
Puede ser un comienzo de conversión a la Fe.
Puede ganarte un sinnúmero de verdaderos amigos.
Y sonríe también a Dios: aceptando lo que él quiere que te suceda, porque ya sabes que todo redunda en bien de los que aman al Señor.
Sufrir con amor es delicioso, pero sonreír en el sufrimiento es el arte supremo del amor.
Sonreír en el sufrimiento es cubrir con pétalos vistosos y perfumados las espinas de la vida, para que los demás sólo vean lo que agrada, y Dios, que ve en lo profundo, anote lo que nos va a recompensar.
Y así obtendrás que en el último día, Cristo tu Juez, te sonría también satisfecho y te lleve a donde nunca vas a dejar de sonreír.
viernes, 21 de noviembre de 2014
NO TODOS LOS DÍAS SON IGUALES
No todos los días
son iguales, hay días en que nos levantamos con mucho ánimo, otras veces simplemente
no queremos ni levantarnos y nos da pereza empezar un nuevo día… Tenemos
demasiados problemas, nos sentimos cansados, tan agobiados de nuestra realidad
que preferimos huir y hacer como que no pasa nada, y que todo está bien en
nuestras vidas.
No todos los días son iguales.
Aceptar que no todos
los tiempos son iguales será lo que nos dará fuerzas para comenzar un nuevo
día.
Citas sobre la amistad
Ninguna
cualidad procurará a un hombre más amigos que la buena disposición para admirar
las cualidades de los demás. (James Boswell)
Una amistad noble es una obra maestra a dúo. (Paul Bourget)
La primera ley de la amistad consiste en pedir a los amigos cosas honestas, y hacer por los amigos cosas honestas. (Marco Tulio Cicerón)
El verdadero amigo se conoce en los peligros. (Marco Tulio Cicerón)
Haced bien a vuestros amigos y enemigos, porqué así conservaréis los unos y os será posible atraer a los otros. (Cleóbulo)
Amigos son aquellos extraños seres que nos preguntan cómo estamos y se esperan a oír la contestación. (Cunninghan)
Amigos son los que en las prosperidades acuden al ser llamados y en las adversidades sin serlo. (Demetrio I)
Un hermano puede no ser un amigo, pero un amigo será siempre un hermano. (Benjamín Franklin)
Tómate tiempo en escoger a un amigo, pero sé más lento aún en cambiarlo. (Benjamín Franklin)
Es amigo mío aquel que me socorre, no el que me compadece. (Thomas Fuller)
La peor moneda con que se puede pagar al amigo son los consejos; la única moneda buena son las ayudas. (Ferdinando Galiani)
Dedicamos más tiempo a hablar de nuestros enemigos que a hablar bien de nuestros amigos. (M. Lenoir)
Mi mejor amigo es el que enmienda mis errores o reprueba mis desaciertos. (San Martín de Tours)
El hombre más rico del mundo no es el que conserva el primer dólar que ganó, sino el que conserva el primer amigo que tuvo. (Marta Mason)
La amistad es más difícil y más rara que el amor. Por eso hay que salvarla como sea. (Alberto Moravia)
Si alguien habla mal de tu amigo escúchale como si hablaran mal de ti. (Proverbio etíope)
El amigo verdadero no es aquel que te seca las lágrimas cuando lloras, sino el que hace todo lo posible para que no derrames ninguna. (Proverbio popular)
La amistad y la paz son las únicas cosas que crecen cuando las compartimos. (Proverbio popular)
Un amigo es aquel que advierte siempre el momento en que se le necesita. (Jules Renard)
La concordia hace crecer la cosas pequeñas. La discordia destroza las grandes. (Salustio)
Un amigo fiel es un refugio seguro, el que lo encuentra halla un tesoro. (Libro de Sirácida 6,14)
No abandones al viejo amigo, porque el nuevo no valdrá lo que él. El vino nuevo es el amigo nuevo, cuando se haga viejo lo beberás con placer. (Libro de Sirácida 9,10)
Si soportas los defectos del amigo sin corregirlos, los haces tuyos. (Publio Siro)
Procura conocerte, de seguro que te amarás menos; y a conocer a los demás, entonces los querrás más. (Paul-Jean Toulet)
Reprende al amigo en secreto y alábalo en público. (Leonardo da Vinci)
Una amistad noble es una obra maestra a dúo. (Paul Bourget)
La primera ley de la amistad consiste en pedir a los amigos cosas honestas, y hacer por los amigos cosas honestas. (Marco Tulio Cicerón)
El verdadero amigo se conoce en los peligros. (Marco Tulio Cicerón)
Haced bien a vuestros amigos y enemigos, porqué así conservaréis los unos y os será posible atraer a los otros. (Cleóbulo)
Amigos son aquellos extraños seres que nos preguntan cómo estamos y se esperan a oír la contestación. (Cunninghan)
Amigos son los que en las prosperidades acuden al ser llamados y en las adversidades sin serlo. (Demetrio I)
Un hermano puede no ser un amigo, pero un amigo será siempre un hermano. (Benjamín Franklin)
Tómate tiempo en escoger a un amigo, pero sé más lento aún en cambiarlo. (Benjamín Franklin)
Es amigo mío aquel que me socorre, no el que me compadece. (Thomas Fuller)
La peor moneda con que se puede pagar al amigo son los consejos; la única moneda buena son las ayudas. (Ferdinando Galiani)
Dedicamos más tiempo a hablar de nuestros enemigos que a hablar bien de nuestros amigos. (M. Lenoir)
Mi mejor amigo es el que enmienda mis errores o reprueba mis desaciertos. (San Martín de Tours)
El hombre más rico del mundo no es el que conserva el primer dólar que ganó, sino el que conserva el primer amigo que tuvo. (Marta Mason)
La amistad es más difícil y más rara que el amor. Por eso hay que salvarla como sea. (Alberto Moravia)
Si alguien habla mal de tu amigo escúchale como si hablaran mal de ti. (Proverbio etíope)
El amigo verdadero no es aquel que te seca las lágrimas cuando lloras, sino el que hace todo lo posible para que no derrames ninguna. (Proverbio popular)
La amistad y la paz son las únicas cosas que crecen cuando las compartimos. (Proverbio popular)
Un amigo es aquel que advierte siempre el momento en que se le necesita. (Jules Renard)
La concordia hace crecer la cosas pequeñas. La discordia destroza las grandes. (Salustio)
Un amigo fiel es un refugio seguro, el que lo encuentra halla un tesoro. (Libro de Sirácida 6,14)
No abandones al viejo amigo, porque el nuevo no valdrá lo que él. El vino nuevo es el amigo nuevo, cuando se haga viejo lo beberás con placer. (Libro de Sirácida 9,10)
Si soportas los defectos del amigo sin corregirlos, los haces tuyos. (Publio Siro)
Procura conocerte, de seguro que te amarás menos; y a conocer a los demás, entonces los querrás más. (Paul-Jean Toulet)
Reprende al amigo en secreto y alábalo en público. (Leonardo da Vinci)
jueves, 20 de noviembre de 2014
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